Oct 2, 2012
Y habla en serio.
(FLORENCIA PEÑA SUELTA SU YA CONOCIDO AMOR A "ELLA". MÁS ABAJO LEAN LO DE FEINMANN, ES DEMASIADO, ES LA CHUPADA DE CULO MÁS GRANDE QUE YO HAYA VISTO EN LOS ÚLTIMOS 9 AÑOS, SE FUE AL JORACA JOSÉ PABLO).
Sinceramente no da para dejar el link de la fuente.
La estrategia de esta gente parece ser acusar a los que no piensa como ellos de las tropelías que ellos hacen:
En 200 años de historia hay dos estrategias que disputan en el país.
Una es la estrategia del amor, el país del amor, que es el que puede
contener a todos, darle de comer a todos, salud a todos, educación a
todos, calidad de vida y felicidad al pueblo. Y del otro lado está la
estrategia del odio, que es la que permanentemente plantea que no
podemos darle de comer a todos, que no podemos hacer hospitales para
todos, escuelas para todos, porque esa plata se la quieren guardar unos
poquitos.
No sé qué es más grave y peligroso, que diga estas cosas porque las cree
realmente o que sea 100% verso para la perrada del palo.
Justamente estos días escuchaba de un conocido que vende motos, que se cansó de vender motitos a
los beneficiarios de las pensiones por invalidez.
(EN FORMOSA PARECE QUE EL QUE NO VA EN MOTO ES PORQUE NO ES UN INVÁLIDO LABORAL).
Claro, el primer cobro son 4-5 meses juntos y les alcanza justo para la
moto. Estamos hablando de cientos de motos en pueblito pedorro de
provincia pedorra, así que no me imagino lo que serán los números a
nivel nacional.
Otras consecuencias interesantes, la gente que se presenta para puestos
de trabajo, pero no quiere ser blanqueada porque tiene la pensión por
invalidez.
Lo que esta gente no se da cuenta, es que son incontratables, no ahora,
no hasta que se termine la era K. Nunca más en su vida puede trabajar en
blanco, son incapacitados de por vida.
Genial la anécdota del que se presenta a trabajar en la nueva sucursal
de Walmart, pasa todas las pruebas, y llegado el momento de hacer los
papeles, ah no, tengo pensión por invalidez... "¡Pero cómo no avisaste
antes, animal!"
Los médicos cobran unos pesos y te sacan el certificado con lo que
quieras. Son 1300 pesitos por mes, que salen de tu bolsillo, si del
tuyo, vos que trabajas en blanco y te descuentan el 50% de tu sueldo
para mantener a esta gente.
Carlos Alloatti
Cuando uno piensa que el régimen kirchnerista llegó al fondo del pozo moral, siempre podemos contar con
la tía Feinmann para que sigan cavando.
(O COMO VENDER EL ODIO AJENO DESDE EL AMOR PROPIO).
¿El régimen kirchnerista
se moderará en algo o redoblará la apuesta?
Espero lo primero, me temo lo segundo.
¿El relato no se mancha?: tras las cacerolas y los “chicos bien”, llega el momento de rearmar el discurso y cuidar la tropa
01/10/2012
Los hechos se precipitaron en cuestión de semanas.
Cacerolazos aquí y afuera. Preguntas incómodas que dejaron al
descubierto contradicciones y dispararon críticas y enojos. En el plano
local, escraches a funcionarios, impensados tiempo atrás. ¿Llega el
kirchnerismo light o se refuerza la apuesta?
Por
Fernando Gutierrez (Producción: Mariano Jaimovich) 
¿Qué le habrá dolido más a la Presidenta?:
- ¿El haber quedado expuesta ante los estudiantes de Georgetown, que le recriminaron que no hablaba con la prensa?
- ¿El pobre resultado de su reunión con el presidente de la petrolera Exxon, tras la cual no pudo realizar ningún anuncio de relevancia?
- ¿El cacerolazo con el que la recibieron los argentinos residentes en Nueva York?
- ¿La repercusión de su ya célebre frase sobre la inflación y el país que habría estallado por los aires?
Tal vez,
una pista para responder a estas preguntas se encuentre en su
cuenta de Twitter: no habló de YPF, ni de Irán, ni de la tarjeta roja del FMI ni de la inflación. Más bien, se sintió obligada a
corregir su desafortunada alusión a la Universidad de
La Matanza.
Era tarde,
el daño ya estaba hecho y el
rector de esa casa de estudios, Daniel Martínez, ya se había manifestado en todos los medios
"muy dolido" por los dichos
de la Presidenta quien, irritada por el tipo de preguntas que le
formulaban los estudiantes de Harvard, los había "retado" diciéndoles
que sus planteos eran más dignos de La Matanza que de la más afamada
universidad del mundo.
"Tenemos muchas limitaciones, los chicos son de condición muy humilde, pero la verdad que eso
no quita que intelectualmente sean menos que otros", planteó el rector mostrando su desencanto.
De toda la
catarata de críticas que Cristina recogió en su deslucido periplo estadounidense,
esta frase del rector quizás haya sido
la más dolorosa.
A fin de cuentas, como dicen los encuestadores y politólogos alineados con el Gobierno, las
manifestaciones opositoras, como el
"cacerolazo" del 13-S, no hacen más que
confirmar lo que ya se sabía: que hay un
alto grado de enojo en un
sector que no la votó y que, probablemente, no la votaría bajo ninguna circunstancia.
Siempre queda el
consuelo de pensar que
no se pierde poder político por tener una
frase desafortunada ante
argentinos que estudian en Harvard o ante los televidentes que siguen programas anti "K".
Pero
ganarse la antipatía de buena parte de
La Matanza, el emblemático y populoso bastión peronista del conurbano, con su padrón de
890.000 electores (4,5 veces la masa de votantes de la provincia de Santa Cruz),
es otra cosa.
Acostumbrada a memorizar gran cantidad de cifras, sobre todo cuando se trata de resultados electorales,
Cristina habrá recordado que en
ese distrito recogió un rotundo 60% de
apoyo en las urnas el pasado 23 de octubre.
Mientras la Presidenta "tuiteaba" en el avión de regreso, las reacciones en Argentina no se hacían esperar.
"¿Qué habrán pensado los
alumnos de la U. N. de
La Matanza,
con los que compartimos la jornada el año pasado, cuando escucharon a
la Presidenta?", se preguntaba la diputada izquierdista Victoria Donda.
"Mostró desprecio hacia la
educación en nuestro país", señaló, por su parte, Mario Barletta, titular de la Unión Cívica Radical y ex rector de la Universidad del Litoral.
También el diputado Eduardo Amadeo, del peronismo disidente, calificó como
"una ofensa" las expresiones de la jefa de Estado.
Hasta los
medios de comunicación alineados con el oficialismo guardaron un
piadoso silencio sobre el incidente.
Toda una demostración sobre el
verdadero problema que aqueja al kirchnerismo:
el "relato" no sólo tiene
inconvenientes para sostenerse ante la opinión pública en general, sino incluso ante la propia
tropa partidaria.
¿Qué no habría dicho la "prensa militante" si la frase despectiva hacia La Matanza hubiese sido pronunciada por Mauricio Macri o por Francisco De Narváez?
La estrategia que salió al revés
Para
los analistas, si algo ha quedado en evidencia tras el cacerolazo, los
escraches a los funcionarios kirchneristas y las presentaciones de
Cristina en las universidades estadounidense, es que al
Gobierno le preocupa sobremanera
cómo estos golpes políticos puedan
afectar a su base de militantes.
"La
reacción de los
dirigentes kirchneristas luego del cacerolazo fue la de un equipo que acaba de
perder por goleada. Tratan de encontrarle explicación al fuerte traspié y
erran en articular un discurso creíble", argumenta Gustavo Lazzari, economista de la fundación Libertad y Progreso.
Y agrega: "Lo cierto es que para un Gobierno populista el
ver que alguien ganó la calle representa
un golpe muy duro. Peor aun es tener que dar una
explicación a sus militantes".
En tanto, Alejandro Corbacho, docente de ciencias políticas en la Ucema, observa que
"el oficialismo quedó sorprendido tras el
cambio de clima que se dio en buena parte de la sociedad, si bien no lo va a reconocer públicamente. Le haría bien suavizar su discurso, pero
le cuesta apartarse de su estilo confrontativo".
Algunos afirman que
tan fuerte había sido el
impacto del cacerolazo sobre el ánimo kirchnerista, que la
gira por Estados Unidos fue cuidadosamente
planificada con la intención de descomprimir el ambiente y mejorar la imagen presidencial.
Un académico argentino señala, off the record, que las
visitas presidenciales a las universidades prestigiosas
suelen ser pagas. Y que más que estar dirigidas al mundillo universitario estadounidense son
pensadas por su impacto en el público local.
Con
su habitual sorna, el analista Jorge Asís tomó esta situación para
marcar la dimensión del fracaso propagandístico del kirchnerismo.
"Desperdició el envoltorio académico,
comprado para promover la fantasía del relato en el exterior. Una manera de decir porque, por suerte, casi no se la escuchó. El
exterior representaba sólo el
marco para
dirigirse al argentino, que podría haber servido para dar algún mensaje alentador, generar algún brote de confianza", afirma Asís.
Y concluye que,
al contrario de lo que marcaba el
plan original,
que era que estas presentaciones funcionaran como "el inicio de otra
recuperación", la Presidenta no logró su cometido. Más bien, al
contrario,
la experiencia perjudicó su imagen ante opositores y fieles.
"Cualquier estudiante informado, con un español defectuoso, la puede desubicar. Ella sabe que en
Georgetown hizo un papelón. Y que en
Harvard se mostró antipática, altanera, hasta en sus macanas", sostiene Asís.
También
la influyente ensayista Beatriz Sarlo hizo una mala evaluación de la
gira por Estados Unidos, y dijo que quedó en evidencia que la Presidenta
"no está acostumbrada a ser interrogada", lo cual termina jugándole en contra.
Y el presidente del Banco Ciudad, Federico Sturzenegger, que fue profesor en Harvard, afirmó:
"Nunca vi en el Forum a un líder político tan agresivo y tan a la defensiva. Qué triste".
La disyuntiva del relato
Lo cierto es que
en este momento "el relato", esa
poderosa arma
que tantas veces le permitió a la Presidenta transformar los defectos
en virtudes, que la ayudara a construir cruzadas épicas como la
reestatización del sistema jubilatorio y la expropiación de YPF,
se encuentra en crisis.
Uno de los síntomas evidentes es el de
cómo manejar la cuestión de la
inflacionaria.
Al mismo tiempo que
Cristina,
en Georgetown, ponía en duda que Estados Unidos tuviese una inflación
tan baja a pesar de haber emitido tanto dinero, en Buenos Aires su
funcionario estrella,
Axel Kicillof, defendía el punto de vista absolutamente
opuesto. Les explicaba a los diputados que no hay vinculación entre emisión monetaria e inflación.
Peor aun,
luego de que la Presidenta desmintiera que la Argentina tuviera un
problema inflacionario, el diputado Carlos Kunkel, uno de los referentes
del kirchnerismo, anunció que
comenzaría una ofensiva para, justamente, detener la suba de precios.
Claro que, en un
intento por recomponer "el relato", se aferró a la tesis de que la culpa de los aumentos es de los empresarios, y que por lo tanto la
solución es
más intervencionismo.
"Cuando finalmente
terminemos tomando medidas -que me parece que no vamos a tener más remedio que tomar- van a decir que estamos
interviniendo excesivamente la economía", pronosticó Kunkel.
Estos intentos de volver a articular el discurso llevan a los analistas a creer que los
ideólogos del Gobierno, lejos de buscar una suavización o una versión "light" del cristinismo, no verán otra salida que
duplicar la apuesta.
"Mientras las encuestas demuestren que su propia tropa sigue apoyando,
no habrá un cambio significativo del discurso", observa Julio Burdman, director de la consultora Analytica.
Algunos plantean que, aun si quisiera, la Presidenta encontraría
dificultades en modificar su "relato" sin que ello fuese percibido como una
señal de debilidad.
"Su política es la confrontación. Su prioridad ahora será la de
mantener disciplinada a su
propia tropa.
Para ello no le queda otra que mostrar fortaleza y sostener que no está
equivocada en el camino elegido", señala Carlos Fara, experto en
opinión pública.
El riesgo del "efecto boomerang"
La
gran pregunta, claro, es si el
Gobierno sigue teniendo
margen para
"subir la apuesta". O si, por el contrario, el nuevo clima social le impondrá límites al estilo confrontativo.
De hecho,
muchos analistas creen que, a esta altura,
"el relato" dejó de ser un activo del kirchnerismo, al menos tal como lo fuera hasta ahora.
Más aun. Argumentan que no solamente no logra disimular los errores sino que empezó a jugar una especie de
"efecto boomerang".
Razones no le faltan para sustentar tales argumentos. Por lo pronto,
situaciones que en
otros momentos habrían
pasado inadvertidas para la opinión pública,
ahora provocan protestas que llegan incluso a la violenta modalidad del
"escrache" a funcionarios en sus domicilios particulares.
Esto ocurrió en los últimos días, cuando el
juez Norberto Oyarbide, sospechado de estar alineado con el Gobierno por la indulgencia con la que ha tratado causas de corrupción,
sufrió un cacerolazo en su casa y se vio
obligado a apartarse de un juicio contra el secretario de Comercio Interior, Guillermo
Moreno (quien
también sufrió un escrache a domicilio).
Cuesta creer que la sociedad argentina, que el
año pasado, en plena campaña electoral, se mostró
indiferente al "caso Shocklender"
-que implicó un millonario desvío de dineros oficiales a través de un
plan de viviendas de la fundación Madres de Plaza de Mayo-
ahora se muestra hipersensibilizada, al punto de reaccionar ante un sorteo para ver qué juez debería atender una causa.
Hay quienes opinan que, como tantas veces,
la palabra final la tendrá la economía. Y que
si el 2013 muestra cierta distensión, gracias a la gran cosecha de soja que se espera, las
protestas terminarán diluyéndose.
"El Gobierno sabe que enfrenta una
situación de malhumor, pero apuesta a que no será algo que vaya a cambiar la situación general", señala Fara.
Sin embargo, la
propia Presidenta dejó en claro que algunas cosas
no podrán modificarse, como por ejemplo el
cepo cambiario, que "no existe" (según ella afirmó) pero
molesta.
Lo cierto es que el
escenario político argentino ya
no es el de antes.
Ahora hay una
opinión pública atenta que, sin partidos, ni liderazgos ni discurso articulado, está dispuesta a transformarse
en un factor de poder.
También, a ejercer un rol más activo y a ser la encargada de hacer la
"sintonía fina" sobre "el relato".
ENLACES/FUENTES:
http://articulos-interesantes.blogspot.com.ar/search/label/Argentina
http://www.lanacion.com.ar/1513595-florencia-pena-esta-bueno-tener-una-presidenta-tan-culta
http://www.lanacion.com.ar/1513217-formosa-capital-de-la-invalidez-como-herramienta-de-clientelismo
http://www.lanacion.com.ar/1513334-jose-pablo-feinmann-y-su-explicacion-sobre-el-odio-a-cristina
http://www.iprofesional.com/notas/145817-iquestEl-relato-no-se-mancha-tras-las-cacerolas-y-los-quotchicos-bienquot-llega-el-momento-de-rearmar-el-discurso-y-cuidar-la-tropa